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lunes, 31 de octubre de 2011

¿Porque no con perlas?

Desde hace días cuelga en mi taller un delicado par de pendientes de niña, un racimo de perlas y oro, que lleve cuando me vistieron de valenciana, con tres años de edad. El pendiente era de mi madre y muestra el encanto, la dedicación y el saber hacer de  los artesanos. No es una pieza que pueda llevar ahora, las perlas han perdido parte de su lustre y será necesario engarzarlas de nuevo en algunos puntos (cuando tenga un poco de tiempo)...Aun así, no puedo dejar de mirarlo y admirarlo.
Estos pendientes me hacen pensar en las perlas, que ahora adoro, pero que durante una etapa de mi vida rechace de pleno por los prejuicios de que eran sólo propias de mujeres muy mayores o demasiado clasicas.

Hace unos años, vi en alguna revista una foto de la conocidisima protagonista de "Sexo en Nueva York", llevando varios collares largos de perlas sobre una camiseta rosa.Aunque ahora la veo un poco exagerada, en su dia me sorprendio la forma de usar las perlas y el aspecto nada clásico que tenia. Al poco tiempo, por la calle, una chica muy joven me llamaba poderosamente la atención con un larguisimo collar de perlas de rio de varios colores, anudado en dos vueltas.

En ese momento decidí darles una oportunidad a las perlas y cree varios collares en las que las mezclaba con otros materiales. Collares siempre muy largos o gargantillas con muchas vueltas.Usaba siempre perlas barrocas o perlas de río, porque aun me asustaba el clasicismo de las perfectas perlas redondas...y su precio.

Hace dos años me hice con dos collares de perlas, de la longitud llamada cuerda (muy largos) con perlas blancas y grises y si digo la verdad  son dos de las piezas que más aprovecho y por las que la gente más me pregunta.

Llevadas con una chaqueta de punto con mucha caída de color gris que compre en Zara, o con un vestido negro para reuniones de trabajo... En 2 vueltas cada uno de distintas longitudes... los dos juntos, largos y sueltos...o anudados...usando uno a modo de pulsera, con muchas vueltas alrededor de la muñeca....Infinitas posibilidades!.

Y sin embargo mucha gente para la que creo piezas o me pide consejo sobre lo que debe ponerse con un determinado vestido o un jersey, sigue mirandome extrañada (por no decir otra cosa) cuando le sugiero las perlas...



Porque no darles una oportunidad? Que os parece a vosotras?

miércoles, 3 de agosto de 2011

Cuidados de las perlas

Los cuidados de las perlas naturales


Las perlas naturales están recubiertas de nácar, que como materia orgánica que es, está expuesta a modificaciones, sobre todo a su desecación, lo que puede provocar un "envejecimiento" de las perlas que afea su aspecto.
Primero se volverán mates, luego pueden aparecer grietas y por último empiezan a perder capas de nácar.

Unos buenos cuidados contribuirán a la conservación de la perlas en perfecto estado durante mucho más tiempo.


1. Las perlas cultivadas son relativamente blandas en comparacion con otros materiales empleados en joyería y bisutería, como las piedras semipreciosas. Por eso es muy importante mantenerlas aisladas del resto de las joyas, que podrían rayarlas. Los estuches con el interior de seda, o las bolsitas de algodón o terciopelo son muy adecuados para su conservación, ya que tratan con suavidad las perlas, además de permitir la transpiración.



2.Los cosméticos, perfumes y lacas contienen productos químicos que acaban por dañar el lustre de las perlas.Incluso las grasas naturales del cuerpo, así como el sudor también pueden acabar estropeándolas.
Lo mejor es colocárselas después de habernos aplicado el maquillaje y el perfume.Y antes de guardarlas, después de su uso, limpiarlas con un pañito muy ligeramente humedecido para retirar cualquier residuo que pueda haber quedado sobre ellas. 

Hay quien dice que deben sumergirse en agua con sal, debido al origen marino de este material, pero
para mi esto es un error. Primero porque estropea con más rapidez el hilo en el que las perlas están ensartadas y segundo porque al secarse la sal dejara un residuo sobre la perla que acabara por apagar su brillo.
Periódicamente las perlas pueden limpiarse con un paño humedecido con agua y jabón, y después retirar el residuo jabonoso únicamente con agua, pero siempre con un paño, nunca sumergiendo la pieza en agua.



3. Por ultimo, para collares y pulseras, debería renovarse el hilo donde están pasadas, al menos una vez cada dos años.